sábado, 27 de junio de 2009

VARITAS MÁGICAS... aprendiendo a usarlas.



Toda hada que se precie deberá tener su set de varitas. En tiempos antiguos, sólo se heredaba de abuelas a madres y de madres a hijas. Pero hoy, la vida agitada, nos obliga a tener los conocimientos necesarios para elaborar nosotras mismas nuestro set de varitas.

Porqué "set"??

Simplemente porque no todas las varitas tienen el mismo efecto. Es algo así, como no mezclar los tantos... como las cucharas de madera en la cocina. Están las de salsas y guisos, las de chutneys, las de chocolate y las de salsas dulces... y JAMÁAAAASSSS!!!!!!!!!!!!! se deben mezclar sus usos.
Con las varitas mágicas ocurre algo similar, exísten las de hechizos de amor, las de prosperidad y las que alejan el mal y rompen encantamientos.
La problemática de mezclar el uso de las varitas es que podemos terminar enamoradas del dueño de un banco, que indudablemente nos dará "un buen pasar", pero tal vez no será el "alma gemela" que nos estaba esperando en su blanco corcel... (o en su burro orejudo... bahhh); también puede ocurrir, que por el contrario, rompamos el encantamiento de ese amor que teníamos prometido y lo transformemos en sapo!!
Por eso a la hora de armar el set, deberemos conseguir las maderas necesarias, y hacer correctamente el rito de "la iniciación de varitas".

MADERAS Y USOS ESENCIALES

MANZANO: sólo utilizado para varitas que provocan hechizos de amor.
ALMENDDRO: esta varita es utilizada para hechizos de prosperidad y atracción de dinero.
MUERDAGO: (que haya crecido al lado de un roble) sus varitas previenen de la caída de rayos y desgracias. El hada que duerme con la varita al lado de su cama, tiene sueños hermosos.
PALTA: es la única varita de uso general y es muy protectora.



"amiga hada con varita"





Cuando la varita esté lista, de acuerdo a las proporciones del hada que será su propietaria(debe medir, por lo menos, 2/3 partes del largo de su antebrazo), ésta deberá darle un baño de sol y otro de luna; es fundamental que este proceso lo haga el hada que la utilizará, de lo contrario no tendrá poder sobre la misma.
Una de las categorías más conocidas del hadazgo, es la de "madrina". Todos tenemos una y a su vez somos madrinas o padrinos de alguien, porque todos tenemos un hada anidando en nuestro corazón, simplemente algunos dejamos que nos posea y aparezcan las alas, y otros todavía no la descubrieron.
Para los que conviven felizmente con ella, transmitan enseñanzas; todo servirá para estos tiempos que corren, hay muchos gélidos corazones que necesitan ser despertados.
Para los que no las descubrieron, comiencen por ser amigos de su entorno. Acepten el regalo del cielo en una noche estrellada, abracen el árbol que tanta buena sombra les dio por años, no pisen una hilera de hormigas trabajando, y escuchen al vecino, amigo o pariente que les reclama su merecido porcentaje de cariño. Así, por este camino, un día percibirán unas pequeñas alas y otro día, podrán aletear.
Hablando de aletear, les cuento que la categoría de volar o desaparecer mágicamente, no está destinada a todas las hadas.
Sólo las que han convertido más de mil corazones pueden ingresar a esa especialidad, y a su vez sus "horas de vuelo", dependerán de cuántas conversiones continúen haciendo.
Algunas hadas, como la de la Madre Teresa de Calcuta, nacieron con doble par de alas y conquistaron tantos corazones que volaron a lo más alto.
Otra hada bastante combativa, extraña característica en las hadas, fue Sor Juana Inés de la Cruz, quién también consiguió sus alas en la cocina, cuando la recluyeron allí, pensando que eso la volvería una mujer tonta y sumisa.
Qué poco sabían de la cocina!!
Y de las hadas!!
Y de Juana!!

lunes, 15 de junio de 2009

LA MUJER QUE CUENTA






Ya me habrán oído decir, que tuve que aprender a ESCUCHAR, para poder seguir contando... Así es...
Y también, como ya les he dicho, quiero tomarme el tiempo de escuchar a los niños y a los jovenes.

Los escucharon??
Tienen tanto para decir...
Será que nosotros tenemos que detener nuestra cabeza para saber lo que el corazón dice?? Seguramente. La mayoría de las veces, ellos son nuestro corazón, que ya ha aprendido a defenderse y recluirse para no sentir. Tal vez, entonces, sea el momento exacto de "ESCUCHARLOS" y así, escucharnos...

Encontré en un libro (*) la siguiente frase que comparto y que ojalá movilice hacia la dulce escucha de nuestros corazones... y los de ellos...

... "La vida es como la búsqueda del tesoro; una pista lleva a la siguiente. Primero encuentra la clave y comienza descifrándola. Esto puede llevar tiempo, paciencia y perseverancia, pero hasta que no la hayas descifrado y entendido no puedes ir a la próxima. Es necesario estar sereno y en paz para resolver hacia dónode vas y lo que vas a hacer"...

Juguemos, y encontrémos nuestro tesoro, para sabernos, escucharnos... y comprender un poco más cómo se vive en otros zapatos...

Sobre esto y algunas otras cosas, voy contando cuentos...

(*) Dios me habló de Eileen Caddy

viernes, 22 de mayo de 2009

UNA MUJER SABIAMENTE BRUJA




Cuál de las dos?...

Ambas, afortunadamente.
Aunque ahora hablaré de "la castaña"...
Ya sabía de sus alas, de su alma sanadora, que suele soplar otras para que brillen de vida y alegría. No podría decirse que esta sea una bruja de caldero, ya que para ser sinceras, parece que la cocina de su cueva le queda un tanto lejos...
Ella es una bruja sutil, en un permanente estado de crisálida, ése que se conserva para emerger de la oscuridad hacia el sol; ella tal vez espere el momento, aunque creo que desde allí, desde la transparencia de su capullo, nos observa para cuidarnos.
Yo valoro su tiempo de crisálida, ya que en él, se está macerando la magia de su sabiduría.
Ella, la castaña, me dió sol muchas mañanas,... yo, la morocha, agradezco su luz, su inmensa "consecuencia", su elegirnos para acompañar su vida... y espero con ansias, la dorada mariposa que vuela en la crisálida.

martes, 5 de mayo de 2009

LA MUSICA DE ALGUNAS MUJERES

HOMENAJE A HOMBRES FLOR


Espero de todo corazón que lo sepan entender...

En realidad, sé que así será. Hay algunos hombres flor en mi vida, como ya dije en otra oportunidad, la vida ha sido generosa conmigo al darme el regalo, de esos hombres que se cruzaron en distintas formas: suaves, sutiles, amorosos, queribles, sensatos, consecuentes, sabios, hermosos por dentro y fuera, fundamentales...

Que más puedo pedir??

Aquí mi homenaje a ellos, faltan en la foto algunas almas, que sabrán disculpar, ya que nunca capté sus imagenes con mi cámara... tal vez ellos mismos se cuidaron de que lo hiciera, para no robar sus almas...

Se acuerdan lo que decía antes de las mujeres flor??

Vamos de nuevo... y pensémos ahora, en hombres flor...


Perfuman, aman sutil o embriagadoramente, rien, caminan descalzos y a veces sus pies son regados para volver a florecer.

Su vida es un destello y ruegan no terminar entre las páginas de un libro, si no, más bien, ... aún frescos, flotar hasta perderse sobre las aguas serenas y cristalinas de algún arroyo.

Como cualquier flor ignoran cuándo están en su verdadero esplendor.

Solos son una serena belleza y atraen poderosamente, pero su mayor felicidad es ser abrazados fuertemente, aunque sus petalos se deshagan en ese abrazo.


ELOGIO DE LA MUJER BRAVA de Héctor Abad Faciolince


Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas.

A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viragos. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.

La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo, y se quedan a medias).

A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan, y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan, y sólo se desnudan si les da la gana.

Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio, y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa, y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.

Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran jartas por la noche, y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.

Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros, y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar, y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.

Somos animalitos todavía, los varones machistas, y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes, y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza: nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.


Héctor Abad Faciolince (1958 - presente) es un escritor y periodista colombiano.
Ha recibido un Premio Nacional de Cuento (1981), una Beca Nacional de Novela (1994) y un Premio Simón Bolívar de Periodismo de Opinión (1998). Obtuvo en España el primer Premio Casa de América de Narrativa innovadora en el año 2000, y en abril de 2005 le fue conferido en China el premio a la mejor novela extranjera del año por Angosta.
No me canso de recomendar su obra: "Tratado de culinaria para mujeres tristes", aunque no comparto la descripción que hacen de él... "Libro de género incierto, que combina recetas de cocina falsas (de celacanto, de carne de dinosaurio o de mamut), con recetas reales".
El que pueda demostrar que es imposible hacer esas recetas... "que arroje la primera piedra"!!!

sábado, 2 de mayo de 2009

QUINO Y LAS MUJERES


VIVIR DESPEINADA...

Todos deberíamos atender esta frase con intensidad, sin poses, disfrutando cada momento, cada experiencia, cada afecto. Sin lugar a dudas, seríamos mucho más felices.

Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad…

El mundo está loco. Definitivamente loco… Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, despeina…

- Hacer el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
- Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible…

Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado…

Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida.

Es ley de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.

Puede ser que me sienta tentado a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derechita, ponte seria…

Y quizá debería seguir las instrucciones pero ¿cuando me van a dar la orden de ser feliz? Acaso no se dan cuenta que para lucir linda, me debo de sentir linda… ¡La persona más linda que puedo ser!

Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser. Por eso mi recomendación a todas las mujeres y porque no hombres

Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Haz el amor, Baila, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Acuéstate tarde, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta,

y sobre todo, deja que la vida te despeine!!!

Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.